El Día del Libro: Con papel y #SinPapel

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El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, declarado fiesta mundial por la UNESCO en 1995 a propuesta del gobierno español.

Dr. Park Hee Know, Embajador de la República de Corea en España

Esta conmemoración tiene su origen en el Día de Sant Jordi (San Jorge, en castellano), que se celebra en Cataluña desde 1926, en que enamorados y personas queridas se intercambian una rosa y un libro. La fecha no es casual, pues en un día 23 de abril fallecieron grandes maestros de la literatura universal, como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega.

Este año, además, el Día del Libro cobra un significado especial al coincidir con el 400 aniversario de la muerte de Cervantes. En numerosos lugares de España ya han arrancado los actos de homenaje a este gran escritor, paralelamente a las habituales ferias del sector que se organizan por estas fechas. En Corea, al igual que en España, se están desarrollando diversos eventos con el objetivo no sólo de alentar a descubrir el placer de la lectura, sino también de conmemorar el aniversario de la muerte del autor español.

FotoEmbajadorCoreaS_1Sin embargo, a pesar del gran ambiente que nos rodea durante estos días, los datos revelan que la cantidad de personas que dedica a diario tiempo a la lectura sigue disminuyendo. Y, lamentablemente, se trata de una tendencia que se está acentuando en tiempos recientes, sobre todo entre la población joven. Entre los principales factores que explican este desinterés destaca el cambio radical de los canales de acceso a la información al que venimos asistiendo en los últimos años. El uso generalizado de televisores, ordenadores y teléfonos móviles hace que actualmente se pueda acceder a los contenidos de texto a través de las pantallas, disminuyendo por tanto el uso del papel.

A pesar de que ambas formas de acceso pueden considerarse bajo la misma denominación de “lectura”, lo cierto es que la forma de recibir la información es totalmente diferente. Los lectores digitales tienden a requerir información instantánea y de consumo rápido a través de la pantalla, mientras que los lectores tradicionales lo hacen de forma más pausada, creando en su mente un mundo propio que refleja la historia y el flujo de razonamientos del libro que están leyendo. En otras palabras: leer libros contribuye a aumentar la capacidad de pensar y decidir por cuenta propia. Esta es la razón por la que, en la era del conocimiento y la información, la lectura convencional está logrando mantener una posición firme frente al fuerte empuje de la lectura digital.

Claramente, la creatividad e imaginación constituyen para nuestros jóvenes activos intangibles, imprescindibles y de extraordinario valor. Esto es debido a que, si bien en el pasado la proclama era Just do it –es decir, se primaba la acción sobre el conocimiento–, hoy en día se impone el Just think about it, o lo que es lo mismo, es más valioso poseer un razonamiento efectivo que un razonamiento rápido. Y qué mejor manera de fomentar el hábito de pensar con pausa y efectividad, que leyendo libros.

Es por este motivo por el que los grandes autores de la literatura universal, como Cervantes, tienen un gran atractivo para los coreanos. Su obra más representativa, el Quijote, es una de las obras literarias más utilizadas para su representación a través de artes visuales tan diversas como la pintura, el cine o el teatro. El espectáculo musical El Hombre de la Mancha obtuvo en Corea un rotundo éxito, mientras que la obra de teatro El Quijote lleva años atrayendo a los amantes de la cultura y el arte. Se trata de una obra fácilmente trasladable a imágenes y, por tanto, con un gran potencial de visualización.

Esta elevada capacidad de representación ofrece una posibilidad a aquellos a quienes cuesta leer un grueso libro en papel. ¿Por qué no empezar por la película o el musical, para ir posteriormente al libro? El Quijote es una obra ideal para introducirse a la lectura en papel, como seguramente han hecho muchos de los espectadores de las más de trescientas películas inspiradas en el Quijote producidas hasta la fecha.

Sant Jordi foto Sergi LarripaNo quiero terminar esta reflexión sin mencionar la creciente importancia del español en el mundo. En Corea, el número de personas que aprenden el idioma crece cada día y por los motivos más diversos: por entender mejor la cultura española, por viajar a España, por ser profesionales relacionados con el mundo hispano, por motivos académicos… o, simplemente, por mera curiosidad o empujados por la extraordinaria belleza de su lenguaje. No en vano, Corea es uno de los países con mayor número de candidatos al examen DELE (tres mil al año), contando además con quince universidades con departamentos de español. El español está llamado a ser un instrumento de integración y una lengua de referencia en Corea en los próximos años.

Pero esto será más adelante. Por el momento, les propongo para este Día Mundial del Libro que regalen un libro y una rosa a sus seres queridos.

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