Un sueño hecho papel

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“Volar y escribir es lo mismo”, afirmaba el aviador y escritor francés Saint-Exupéry. De niña siempre fueron dos de mis pasiones. Soñaba con volar y lo hacía despierta con la imaginación escribiendo cuentos en un pequeño cuaderno rojo que aún conservo.

Años más tarde dejé mi puesto de trabajo en Bruselas, para poco tiempo después crear una pequeña editorial de literatura infantil. Una pequeña empresa a la que la erupción de un volcán de nombre impronunciable modificó su rumbo.

Fue lo que le ocurrió a Cuento de Luz al poco tiempo de comenzar su andadura hace siete años, en un garaje reformado en oficina en plena crisis en España.

Un cambio en la dirección del viento condujo la nube de ceniza volcánica hacia el sur de Europa, provocando el cierre del espacio aéreo y trastocando completamente nuestros planes y viaje. No pudimos asistir a nuestra primera Feria del Libro Internacional que tenía lugar en la ciudad de Londres.

Tomé entonces la decisión de modificar el rumbo de las velas, dar un golpe de timón y cambiar el horizonte para descubrir nuevos océanos. Quizás el hecho de nacer en Extremadura, cuna de exploradores y conquistadores del Nuevo Mundo, influyese en mi decisión más de lo que yo pensaba. Poco después, embarcaríamos con la maleta llena de ilusión hacia Estados Unidos, país que en la actualidad es nuestro primer mercado, para participar en Bookexpo América.

La filosofía de Cuento de Luz se basa en la universalidad de sus valores, en el respeto al medioambiente y en el fomento de la paz a través de la educación, que consolida un mundo más próspero, pacífico y sostenible. El fuerte componente social que prima en la editorial, nos alienta y nos ha hecho embarcarnos junto a pequeñas fundaciones en proyectos solidarios dirigidos a la infancia más vulnerable. Tenemos un comité infantil compuesto por dos niños y dos niñas de diferentes países que nos asesora. Son grandes lectores y excelentes consejeros.

Como empresa certificada B Corp por nuestro compromiso social y medioambiental, creemos en un modelo de negocio que va más allá del objetivo de generar beneficio económico y donde la empresa se convierte en una fuerza regeneradora para la sociedad y el planeta.

Continuando con este compromiso medioambiental decidimos imprimir en papel de piedra, un material innovador que no utiliza en su fabricación árboles, agua o cloro, ya que su color en origen es blanco. Es una combinación de polvo mineral con una pequeña cantidad de resina no tóxica. Es un papel revolucionario, muy resistente al agua, a las roturas y de textura aterciopelada, ya que no contener fibras.

En el panorama actual de diversidad literaria llena de aromas diferentes, y tras el cambio acelerado en el ecosistema editorial, en este contexto de redefinición y adaptación al nuevo escenario apostamos por un maridaje con las nuevas tecnologías. Somos una editorial 2.0 que trabaja en equipo y “en la nube”. Una nube, por cierto, muy diferente a la volcánica de nuestros inicios, que no transporta cenizas y que nos ofrece una nueva ventana hacia un intercambio y comunicación más allá de límites geográficos y culturales.

 

Ana Eulate, fundadora de la editorial Cuento de Luz

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