Ingrid González

Ingrid 2 Jos‚ Luis Villares

DULCES BOCADOS PERRUNOS

La gastronomía está de moda, de eso no hay duda; pero no sólo la humana: Ingrid González nos lo demuestra en Dulces mascotas (Planeta), un libro que hará las delicias de nuestros perros… y también de más de un dueño.

MARTA FARRIOLS

¿Cómo surgió la idea de este libro?

Desde muy pequeña me ha apasionado la cocina, más concretamente la repostería, por lo que en cada proyecto en que me embarco intento introducir esta dulce pasión.

Todo empezó cuando colaboraba con la revista Todo Perros. En ella hacía una sección de repostería canina, en la que además de una receta aportaba consejos nutricionales. En ese momento uní dos mis pasiones, los perros y la repostería, y decidí formarme para tener un mayor conocimiento sobre las necesidades y requerimientos nutricionales de nuestros amigos. Y la idea de hacer este libro surgió porque buscando recetarios sólo encontré ediciones en otros países, pero ninguna en España. Sí hay libros de cocina canina, pero ninguno exclusivamente de postres.

Eres dietista y nutricionista veterinario por la Universidad Camilo José Cela. ¿Los postres son una parte importante de la dieta canina?

Sí y no. Los postres no son parte esencial de la dieta de un perro, al igual que tampoco lo son para nosotros. Recordemos que son una golosina, una recompensa, que debe darse ocasionalmente y que nunca debe superar el diez por ciento de la dieta diaria del animal. Pero sí son esenciales en algunos momentos de la vida de nuestras mascotas. Cuando adiestramos a nuestros cachorros es importante tener en cuenta tres factores para que aprendan: las recompensas comestibles y las afectivas, tanto verbales como gestuales, con palabras cariñosas y caricias. A todos nos gratifica un buen bocado acompañado de palabras dulces y caricias, ¿o no?

Las recompensas comestibles también son buenas porque gracias a ellas reforzamos el vínculo con nuestra mascota, además de ser una forma fácil de administrarles, cuando es necesario, una medicación que a lo mejor de otra forma no se la tomarían. Y lo más importe: les aportamos un momento de felicidad. ¿Quién no desea hacer feliz a su fiel amigo de cuatro patas?

Los postres que aparecen en tu libro, ¿podemos compartirlos los humanos con nuestros perros?

Por supuesto. Todos los postres del libro son aptos para el consumo humano. De hecho, he incluido un pequeño icono en las que son más ricas para humanos. Cabe destacar que no son postres tan dulces como los que acostumbramos a comer los humanos, ya que estos se endulzan con frutas, miel o melaza, y estas últimas en menor proporción a la que nuestro paladar está acostumbrado. Y te contaré un secreto: todas y cada una de las recetas, además de estar testadas por mi perro Jack y sus amigos, también lo están por mí, y algunas por mi hijo Miguel Ángel. Además, todas están elaboradas con ingredientes naturales, que podemos encontrar fácilmente en nuestro supermercado.

¿Puedes compartir con nosotros una receta que esté entre tus favoritas?

Sí, claro: los bocaditos de naranja y coco. Son un premio, que cuando pruebas no puedes parar de comer.

Bocaditos de naranja y coco

Ingredientes:

150 gr de harina integral de trigo

75 gr de copos de avena

50 gr de coco rallado

Ralladura y zumo de 2 naranjas (80 ml)

1 huevo

1 cda. de aceite vegetal

Elaboración:

1.- Rallar la piel de las naranjas, exprimirlas (80 ml aprox.) y mezclar. En un bol, mezclar los ingredientes secos: la harina integral de trigo, los copos de avena y el coco rallado. En otro, mezclar los ingredientes húmedos: el aceite, la mezcla de zumo y ralladura de naranja y el huevo.

2.- Incorporar los ingredientes húmedos a los secos y mezclar bien hasta obtener una masa homogénea. Amasar un poco a mano.

3.- Precalentar el horno a 180º C. Extender la masa con un grosor de 0,5 cm. Con un cortador de pizza, realizar cuadrados de 1 cm, dejando la pieza sin separar los cuadraditos.

4.- Pasar la masa a la bandeja del horno. Hornear 12-15 minutos o hasta que esté ligeramente dorada. Apagar el horno y dejar enfriar con la puerta entreabierta. Una vez fría, con la mano, romper en cuadraditos. Se pueden conservar durante aproximadamente 2 semanas.

Tú tienes un hijo y un perro, en este orden. ¿Elaboráis los postres entre los tres?

Por supuesto, los tres formamos un equipo. Mi hijo, que tiene 9 años, ha heredado mi pasión por la cocina, y desde muy pequeño ha metido las manos en la masa. Además tiene una gran imaginación, tanto a la hora de las elaboraciones, aportando ideas de nuevos ingredientes y sabores, como a la hora de la decoración.

Y Jack no mete sus patas en la masa, pero es nuestro mayor crítico y, a la par, nuestro conejillo de indias. Él se lleva la mejor parte…

¿Hay mucha diferencia entre lo que puede comer un perro y un ser humano?

Hay que partir de la base de que el metabolismo de un perro y el de un humano son diferentes. No es que los alimentos sean diferentes, es que muchos de ellos los metabolizan más lentamente que nosotros. Por eso ciertos alimentos pueden producirles problemas digestivos o problemas de salud a largo plazo.

Por ejemplo la harina de trigo refinada, la que todos compramos, es una harina que de por sí tiene productos químicos y no es la mejor ni para ellos ni para nosotros. Pero además a los perros les cuesta mucho más digerirla y puede causarles problemas digestivos. Teniendo en el mercado harinas de grano entero, que son más naturales, ¿por qué no aprovecharlas?

Otro alimento por el que todo el mundo me pregunta es el azúcar: ¿pueden o no consumirlo? Los perros no metabolizan bien la glucosa, y va a acumularse en su cuerpo, lo que con un consumo habitual y a largo plazo puede causarles diabetes, pancreatitis, obesidad y, por supuesto, si no acostumbramos a limpiarle los dientes, caries. Pero porque se le dé un terrón muy, muy de vez en cuanto, no va a pasarles nada. De cualquier modo yo desaconsejo el azúcar, ya que no lo necesitan en su dieta y existen muchas alternativas más saludables para ellos.

En mi libro hablo de estos y otros ingredientes, así como de mitos y curiosidades que todos hemos oído alguna vez.

Tu libro está publicado con el sello de Planeta, que es uno de los señeros de la industria editorial española. ¿Cómo lograste convencerlos para llevar adelante este proyecto?

Bueno, como ya te he comentado tenía muy claro que quería hacer este libro, y no sólo un recetario, sino que además aportase al lector algo sobre nutrición canina.

Cuando se lo propuse a Ángeles Aguilera, directora de No Ficción de Planeta, la primera reacción fue de perplejidad seguida de una carcajada, pero no de burla, sino de “¡qué buena idea!”. Entonces, dentro de la editorial, empezaron a hacer una pequeña encuesta entre los amantes de los perros y ¡sorpresa!… les encantó la idea. Todos han aportado algo, diciéndome los que les gustaría encontrar en un libro dulce dedicado a sus mascotas… Y, por supuesto, han sido recompensados. Bueno, ellos no, sus perros, porque se han comido algunos de los postres que podéis ver fotografiados en mi libro… Gracias, chicos.

Gandhi decía: “Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”. Gracias por tu granito de arena en este sentido.

Un placer poder aportar un granito dulce y de felicidad, tanto a nuestros perros como a sus dueños.

Libro

“Dulces mascotas”

Planeta

192 págs.

14,90 €

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